Imagina llegar a una finca en Gelida, entre viñedos y con las montañas de Montserrat al fondo, y encontrarte una casa que huele a madera y a paja recién colocada. Una casa que sus propios habitantes llaman «el templo». Eso es lo que Pol y Livia están levantando con sus manos, con ayuda de amigos y con la formación del curso online de Taller Karuna.
Este vídeo es una visita real a la obra de Casa Natura. Rubén entrevista a Pol y Livia en pleno proceso de construcción, recorre la casa con ellos y habla con uno de nuestros instructores sobre los detalles técnicos del diseño. Si te estás planteando autoconstruirte una vivienda con materiales naturales, este testimonio te va a dar una dosis de realidad y de inspiración a partes iguales.
De la meditación a la autoconstrucción
La historia de Pol y Livia con la construcción natural empieza hace más de veinticinco años. Se conocieron con Rubén en el mundo de la meditación budista y un día, de forma casi casual, Rubén le pidió a Pol ayuda para construir una pequeña cocina en Bodhicitta, un centro de retiros. Aquella semana de trabajo plantó una semilla.
Cuando las circunstancias lo pidieron —una finca familiar, una hija pequeña, la necesidad de un hogar—, Pol y Livia se lanzaron a construir su primera casa de paja. Dieciocho años después siguen viviendo en ella. Y ahora se han embarcado en un segundo proyecto más ambicioso: la Casa Natura.
«Fuimos construyendo y al final llevamos dieciocho años», cuenta Pol. Lo que empezó como «una pequeña cabaña para pasar un par de años» se convirtió en su hogar permanente.
La Casa Natura por dentro: 80 metros, dos plantas y mucha paja
La Casa Natura es un diseño de Taller Karuna pensado para terrenos más pequeños que no permiten los 120 metros cuadrados en una sola planta de la Walden. La solución: una planta baja de 80 metros con un abuhardillado alto que, de facto, ofrece más metros útiles que la Walden.
En el vídeo, uno de nuestros instructores hace un recorrido completo por la estructura. La planta baja está construida con técnica nebraska híbrida —que permite grandes ventanales orientados a sur—, mientras que la segunda planta usa técnica de doble poste, con muros más estrechos que ganan espacio interior.
El tour muestra detalles que no se ven en los planos: cómo se resuelven las grandes aperturas hibridizando la nebraska, cómo se salvan luces de siete metros con vigas I-joists, el sistema de impermeabilización con EPDM reciclado y hasta ideas para iluminación LED oculta en los aleros.
Lo que nadie te cuenta de autoconstruir en pareja
Quizá la parte más valiosa de este vídeo no son los detalles técnicos, sino la conversación honesta sobre lo que implica autoconstruir.
«Vale la pena o vale la alegría arriesgarse», dice Pol. «Es una satisfacción solo el hecho de estar haciéndolo, no el resultado en sí, sino todo el proceso de ver cómo se va construyendo.»
Livia habla de autorrealización: «Es como un acto de creatividad. La propia construcción te va hablando momento a momento y te va diciendo qué es lo que tienes que hacer».
Y también hay momentos duros. Cuentan cómo un día de viento se les llevó los plásticos protectores mientras llovía sobre los muros recién levantados. Se sentaron bajo la lluvia, se miraron y dijeron: «Es que no podemos hacer nada». Veinte minutos después salió el sol.
Sobre el curso online son directos: «Imprescindible», dice Livia. «Una ayuda inestimable», añade Pol. «Muchas veces nos hemos sacado un peso de encima de sentir que podía ser más fácil de lo que lo estábamos imaginando.»
Una casa construida desde el amor
Pol lo resume con una frase que se queda contigo: «Cuando construyes una casa desde el amor, al final es como crear otro hijo. Es una gran fortuna poderlo hacer, aunque implique esfuerzo».
Si tú también te estás planteando construir tu propia casa con materiales naturales, en nuestro curso online Construye tu Casa de Paja encontrarás toda la formación que Pol y Livia usaron para levantar la suya. Paso a paso, con la información necesaria para que puedas hacerlo de forma autosuficiente.




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